domingo, 30 de marzo de 2008

Ramones II

Hoy leí esto en un blog. Es una nota de Página 12 de hace varios años, donde Dee Dee contaba, en primera persona, sobre sus días en Banfield junto a su novia y la última visita de los Ramones a la Argentina. Muy educativo.
Es un poco largo, pero es genial.

sábado, 29 de marzo de 2008

Un Mal Día

Sonó el teléfono
y volvieron a cortar.
Ya es la tercera vez en el día,
y yo sigo sin poder mear

Quise ver televisión,
recostado en mi sillón,
pero el no encontrar el control,
me hizo peder la razón

El microondas encendí,
para ver si calvo la radiación me podía dejar.
No solo sin un pelo quedé,
sino que a ciego y tartamudo evolucioné

Por último suicidarme intenté.
Unas pastillas encontré,
y una cantidad sin fin me tomé.
Pero luego, más alegre que nunca me encontré,
bailando a más no poder, en el famoso Boliche Club Renomé.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Contras y contras de estar desnudo todo el día

Los pros de estar desnudos ya los conocemos todos. Sacarse la ropa es lo primero que uno hace apenas se van tus padres de viaje o te prestan una casa sola o ves que alguien te está espiando desde el edificio de enfrente.


Ohhh... la libertad, el viento corriendo por tus partes, bailando música sacudiendo tus extremidades sin pulgares opuestos... todo es genial... todo... hasta que seguís con tu vida normal.

Aquí enumero contras de estar desnudo, las cuales no se aplican a todas las personas por ciertas cualidades físicas y psíquicas pueden tener unos y otros no.

1. No tener bolsillos, ni donde guardar cosas. Como el control remoto, comida, encendedor, celular o gomitas elásticas.
Si estás desnudo y te movés mucho, necesitas donde poner algunas cosas súper necesarias y no perderlas.

2. No tener como limpiar los anteojos. El usar lentes no es el problema, pero se ensucian seguido, y no tener una remera o tela suave a mano para limpiarlos es problemático. Con la tela de los pantalones también suele ser difícil, pero es algo. Al estar desnudo, te quedás en cero.

3. Para los fumadores, quemarte el pechito con la ceniza... o con el propio cigarrillo en el caso de ser medio pelotudo.

3 bis. En el caso de los peludos, básicamente, prenderte fuego

4. Mientras comes acostado viendo un dvd de South Park, tirarte infinidad de migas de ese sanguche de milanesa encima. No solo tiene esa mezcla tan líquida que se forma entre tomate y mayonesa, sino que junto con los restos de pan, después se hace complicado sacar todo eso de la pelusa que uno puede llegar a tener en el pechito.

5. Estar comiendo o bebiendo algo demasiado caliente, como sopa, café o comiendo wasabi (¡muy picante!) porque no queda nada más en la heladera, para el caso de los medio pelotudos.

5 bis. Estar comiendo o bebiendo algo demasiado frío como helado, jugo de naranja tang con hielo, o hielo solo porque no queda nada más en la heladera.




Por ahora esto es todo. Cuando se vayan mis padres de viaje agregaré más items. Ustedes pueden sumar los suyos.

Un beso en esas nalgas desnudas.





PD: por miedo a que me censuren como ya lo hicieron con mi antiguo fotolog, decidí no subir una foto mía desnudo comiendo hielo mientras veía tele. Quienes la quieran (probablemente los medio pelotudos) que me manden un mail.

jueves, 20 de marzo de 2008

Organo Casio

Todos los temas "demo" de los teclados son geniales. ¡Geniales digo!

El mp3 de DIOS


¿Qué temas tendrá?

Onminastropía

Sin lugar a dudas, el mejor momento para resarcirse en lo esencial es cuando quedas como en offside frente a tu mejor pariente zamorano.

Sino te vas a ir quedando cada vez más solo, en una quinta oscura, llena de juegos de pelota a los que no vas a poder acceder por falta de una llave maestra.

Así que tengan cuidado la próxima vez que enfurezcan a un dueño, su predisposición se puede ver omnibulada por una catarata eclíptica de feromonas sindicalistas.

Acordate siempre de llevar un redoxón encima. Si es sabor manjo mejor.

miércoles, 19 de marzo de 2008

The Beatles & The Ramones



A veces pienso que los Beatles deben haber sido amigos.

O sea, por lo general pienso que siempre se odiaron, pero cuando escucho el tema Yellow Submarine, sobre todo el final, pienso que debían ser amigos. No quererse. Sino ser amigos. Hay que serlo para cantar una bizarreada psicodélica como esa, uno de los pocos temas compuestos por Ringo Starr.

¿Qué dicen?


Es posible que la discusión de la próxima guerra mundial sea por ver cual era el mejor de los Beatles.


Yo no tengo favorito. Tal vez sea Ringo, porque seguro era el más gracioso y el que más se divertía en la banda.
Lo mismo me pasa con Los Ramones. Mi favorito es el batero que más tiempo estuvo, Marky. El birrita y chistoso del grupo.


Dos cortas

En lo que a mi vida respecta, a fin de cuentas, aprender análisis sintáctico no me sirvió de nada (por lo menos no concientemente)


y


Ver una hormiga en tu casa es lindo, la seguís, la investigás, te preguntás de donde viene, a donde va, por qué existen, si duermen... En cambio, ver dos ya es una invasión y hay que llamar al fumigador

lunes, 17 de marzo de 2008

Hoy mandé una carta

Hoy mandé una carta por correo.
No fue ni tan divertido,
ni tan educativo como esperaba que fuese.

Si, tuve que pegar el sobre pasando la lengua por la tapa.
No, no le pude pegar yo la estampilla,
ni tampoco pude elegirla.

Aprendí sí, por ejemplo, que la parte de atrás es la que tiene el triángulo,
donde ponés el remitente,
y la de adelante vendría a ser la que no tiene nada,
donde escribís el destinatario.

Aún así, tras haber quedado un poco ignorante frente a la señora que me ayudó a mandarla,
siento que debería ser al vesre.
El atrás, es el atrás y ya. Donde el destinatario ponés.
¿Por qué tanta vuelta y ganas de complicarnos la vida?
Mejor mandar un e-mail

martes, 11 de marzo de 2008

Vo' que mirá

Hablando con mi amiga Ceci, me entero que compartimos una obsesión, aunque sé que somos varios los que la tenemos.



Es la de querer saber siempre que es lo que están leyendo las demás personas en el colectivo. Todo el tiempo tratar de poder ver la tapa del libro, o por sobre la hoja, que a veces está el título en chiquito. Pero esa es más dificil, sobretodo teniendo la miopía que tengo yo.




Lo gracioso de mi charla con ella fue que los dos admitimos que a veces, haciéndonos los distraídos, mostramos la tapa de nuestro libro a la gente que está cerca para que puedan ver lo que estamos leyendo.
Todos deberíamos hacerlo. Por el bien de las obsesiones.








Hoy me di cuenta que tengo otra parecida.

Cada vez que voy a devolver una película, siempre quiero ver que es lo que devuelven los demás, o cuales están por llevar.

lunes, 10 de marzo de 2008

El Mundo de la Publicidad

O sea...


Yo no se.


No es que... yo... o sea.




Se que justamente no apunta a un mercado latino... pero, yo... me parece confuso. Además noten que... No. Yo no me subo.



Gustos Personales I + Yapa

Me gusta rotular cds.














Pero que bajón cuando te equivocás.




No se. Eso.






ahora una foto graciosa de dos policías londinenses muy altos:


De que te la das

Me tenés harto. Te lo tengo que decir. Me tiene cansada tu forma de ser, esa cosa que tenés, de querer parecer algo que no sos. Engañas a los demás con tu camuflaje pero no sos más que un caballo con rayas, una cebra. Te escondes entre tu manada para pasar desapercibido en la pesada selva de la ciudad. Con tu psicodelia a tiras solo mentís y engañás. Tu estilo te delata. De hecho me hacés acordar a un artículo que leí donde decía que si ubicabas a varias cebras de una determinada forma, sus líneas formarían la huella digital de Dios. No es que sea una persona religiosa, pero ¿te das cuenta de lo que eso significaría? Siendo argentinos tenemos que darnos cuenta de la importancia de la huella digital. Con solo tener la de Él podríamos encontrarlo culpable de infinidad de hechos que suceden día a día en el mundo. De esos supuestos desastres “naturales”. Naturales, claro. Como así también demostrar que no fue Él quien realizo ciertos “milagros”. Que la nena se cure no es por rezar sino por la avanzada tecnología en medicina con la que cuenta el mundo hoy. Si solo tuviésemos su huella digital, con una simple investigación forense descubriríamos LA VERDAD y podríamos acusarlo de todo lo que pasa, con pruebas REALES.
Hay sucesos que podrán tener su “marca”, pero no si no tienen su huella digital, única en cada ser, queda demostrado científicamente que no fue Él el responsable.
Estoy seguro que es así, si solo pudiésemos ubicar a las cebras de esa forma… sabía que ver tanto CSI iba a servir de algo.

…¿En que estábamos?

Cierto. Te decía que no me gusta como te vestís. La ropa rayada te hacen ver gordo.












Inspirado en la siguiente tira cómica:


de Alberto Montt
http://www.dosisdiaria.com/

viernes, 7 de marzo de 2008

Yo no quiero volverme tan viejo




No tengo problema con mojarme cuando llueve.
No tengo problema en correr entre los techos de los edificios para evitar las grandes gotas.
Tampoco me molesta pisar baldosas flojas y mojarme el pantalón y los pies con sandalias puestas.


Pero cuando llueve, ¡la puta que te parió con tu paraguitas de mierda!



Siempre que llueve pienso que la gente debería tener licencia para usar paraguas. Es realmente peligroso. Casi tanto como darle un carnet de conducir a un pirata*. De hecho, yo, que casi nunca lo uso, me considero un excelente conductor de paraguas. La tengo súper clara, pero tipo mal (como cuando mal es bien, ustedes saben). Lo sé usar a la perfección, esquivo a todos con una precisión quirúrgica que cualquier cirujano manco envidiaría. Arriba, abajo, esquivando al oficial, ¡poniéndolo en diagonal para pasar entre otros dos paraguas! ¡¡¡Ole!!! (aplausos).
Y desde ya que si tengo paraguas jamás voy por debajo de los techitos, ese lugar es para los que no lo tienen, ¿entiende señora?
Aunque debo admitir que si hay algo que realmente me cuesta es cerrarlos. Entre que algunos son muy duros y que tengo miedo de sacarme un dedo, siempre termino pareciendo un tarado al momento de guardarlo. Aunque lo mismo me pasa con las reposeras. Malditas armas mortales cortadoras de dedos.

Hay que admitir que el paraguas es un invento muy práctico. Reduce en gran medida la cantidad de agua en tus ropas. Pero la posibilidad de perder un ojo por culpa de un despistado son realmente altas. Sobre todo si es una vieja.
Además, hay cada paraguas... Están esos rotosos, destartalados, que tienen las puntas peladas, así sin tela. Esos son literalmente una vara de metal puntiaguda que cual Tiger Woods y su hoyo en uno, apuntan directa y mortalmente hacia tu ojo derecho. Sobre todo si lo maneja una vieja.
Otra cosa que veo es que no hay solidaridad de los usuarios. Por ejemplo estaría bueno que mientras esperás a que cambie el semáforo para cruzar, alguien te deje meterte bajo su paraguas. Las veces que lo intenté sin pedir permiso no quedó otra que morarme tras la fulminante mirada de su dueño. Sobre todo si era una vieja. Y eso que hay gente que usa sombrillas en vez de paraguas. Sos son los más angurrientos.

Lo que sí, esa una buena técnica para conquistar a una dama, ofrecer compartir el paraguas. Sobre todo si es una vieja.


* Imagínense conduciendo a alguien con un parche, una pata de palo y una cotorra al hombro pidiendo galletas todo el tiempo, sería imposible que no atropelle a unos cuantos malabaristas en su camino a casa luego de haber saqueado un par de barcos.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Todos los rockeros van al banco

Claro que los tenemos idealizados. Son nuestros heroes. Tanto de la infacia, como de más grandes, cuando ya nos sentimos un poco más identificados sus canciones más instrospectivas. Creemos que viven en imponentes casas, con hermosas mujeres, tienen picinas con la forma de un riñón sirroso y sus hijos son drogadictos desde los 4 años. Claro que es una vida gratamente envidiable.

Pero a veces la realidad te golpea tan duro en la cara que te saca los dos dientes de adelante y tu nuevo apodo es "Ventanita del Amor, villero puto".

Todos los rockeros van al banco. Vestidos de rockeros o de civiles, pero van al banco. A cobrar, a depositar, a crearse un plazo fijo a 6 meses con interés del 1,5% o simplemente a cambiar los dólares que les regaló su abuela para su cumpleaños.

Al final son como vos... como yo... bah... ¡como todos!

Son pibes de barrio.

El Infinito

Muchas veces escuché hablar a gente sobre como le gustaría poseer objetos que sus funciones básicas sean infinitas.

A entender por esto: billetera de la cual nunca deje de salir dinero, pan que nunca se acaba, cerveza que nunca se termina, un capitulo de Seinfeld eterno, etc. La lista puede ser larga

Yo agrego uno nuevo. Un papel higiénico con rollo infinito. Eso sí sería realmente práctico.

El espejo detrás del espejo

Vivo en un 5º piso por ascensor. Tardo 25 segundos en cada viaje a razón de 5 segundos por nivel. Esto sin contar el abrir y cerrar de las puertas cada vez que subo y bajo. En total serán entre 30 y 33 segundos. Ya tengo mucha práctica en este asunto así que lo hago bastante rápido. Durante esos 25 segundos de vida que paso dentro del ascensor pasan muchas cosas. No voy a empezar con ese cálculo de cuanto tiempo pierde uno mientras hace alguna actividad de rutina, esas cosas me parecen una pelotudez. Otra que perder esos segundos en ascensor no me queda.
El ascensor es de estilo antiguo, abierto, que se ve para afuera y, obviamente, para adentro. Lo principal que pasa en mi viaje de 25 segundos es mi juego con los espejos. O su juego nosotros.
No es que sea narcisista, cada tanto me miro cuando paso frente a un espejo pero no es una actividad obligatoria. No creo que haya mucho que pueda cambiar en esos 3 segundos de reflejo. Ni que pueda alternar de nariz cuando paso enfrente de uno.
Pero la verdad es que me entretienen. Por lo general no soy de mirarme mucho la cara más que cuando me lavo los dientes. Pero mi cara de me lavo los dientes no es la misma del resto del día.
Frente al espejo del ascensor hago deformidades, pongo caras, canto lo que suena en el mp3, trato de desviar el ojo o levantar la ceja izquierda. La derecha me cuesta menos, es la otra el problema, pero con práctica empieza a salir.
Pero hay algo muy extraño detrás de todo esto. Son las verdaderas intenciones del espejo de mi ascensor. Llega un punto de tal abstracción que me olvido que es un ascensor abierto y los vecinos que están esperándolo pueden ver tranquilamente lo que esté haciendo. En más de una ocasión tuve que detener mi show frente al espejo para darme cuenta que había alguien observándome. Que, como dije antes, no es por más de 5 segundos, que es lo que dura el ascensor en cada piso, pero igual es vergonzoso. Sobre todo cuando interrumpen mi acto de air guitarr.
Los espejos de mi ascensor tienen, además, la particularidad de mostrarte distinto que cualquier otro espejo. Ni peor ni mejor, distinto. Tu pelo nunca está igual a como estaba antes de salir, a veces no ves comida que tenías entre los dientes y otras hasta ni siquiera refleja que te dejaste puesto el pijama cuando salís a alquilar una película.
Tengo la teoría casi comprobada que tanto como uno lo usa para entretenerse en lo que dura el viaje de 25 segundos, es el espejo quien hace lo mismo con uno. No tienen mucha actividad diaria ya que hay pocos departamentos, pero cada vez que alguien sube, debe aprovechar al máximo esos pocos segundos para reírse de sus pasajeros.
Tanto puede reflejar cosas distintas a las reales (aunque como saber cuales son las reales), generando cierta confianza para que el usuario se abstraiga por completo y quede en ridículo frente a los demás vecinos. O mismo haciéndote creer que estás en un mundo mágico donde todos esperan que llegues a ese solo de guitarra y termines tocándolo con los dientes.
En definitiva, el espejo de mi ascensor es un humorista al que le gustan las buenas bromas, un tanto pesadas, pero que no afectan profundamente a nadie. Humor sano e inteligente para simplificar. Por más pesado que sea a mi me gusta el espejo de mi ascensor.