martes, 30 de noviembre de 2010

Arma Mortal

Se fue otro grande más y uno se da cuenta que la vida a veces se reduce a cenizas. Cenizas y mucho polvo. No puede ser que barro a la mañana y a la noche está todo lleno de polvo de nuevo.

Y así nomás, como sin darnos cuenta, como cuando se te pasa el arroz, y aunque la caja decía que no se pasaba nunca, se nos pasó Leslie Nielsen. Se nos quemó, se nos pegó, se arruinó y lo vamos a tener que desechar, no sin una lágrima en el oido.

Si hay algo que me gusta de Les (así le decíamos los íntimos) es esa capacidad de estar siempre igual, siempre arreglado, con el mismo peinado y mismo pelo. Desde el útero hasta la camilla del Hospital Fernandez, siempre igual. Que capo...

Admiro a los hombres a los que no se les mueve un pelo ni estando en el medio de un tiroteo.

Si hay algo bueno con su muerte, es que este finde nos esperan largas maratones con sus clásicos. Doblados al español y con muchos cortes, tendremos dos días se súper acción y comedia de la mano de este capo.

Hasta siempre Les!

7 comentarios:

mannequin dijo...

toda la razon, nada mejor que clasicos doblados y con cortes. es tan masoquista que nos termina gustando.
Saludos!

Andre dijo...

Voy a decir que a mi este tipo no me parecía tan gracioso, pero mi comentario no puede ser tomado muy en serio ya que solamente vi una película donde aparecía.

Nonito Sabebien dijo...

Q.E.P.D.

cabeza de pija dijo...

El humor es un arte y hacer reir es propio de las personas que pueden ver cosas donde el resto de las personas no las ven.
Q.E.P.D Leslie.

Pupolina dijo...

Quien sea capaz de dar felicidad y humor a millones de personas en el mundo no sólo tiene mi respeto y mi admiración, sino mi deseo de que donde esté, esté tocando una bubi y sea feliz.

Yo también lo voy a extrañar.

Mateo dijo...

No! Qué bajón. Era un grande. Siempre haciendo lio.
Me acuerdo de una vez que entra, de noche, a la oficina del malo y empieza a revisarle el escritorio en busca de alguna pista. Abre un cajón y dice "Bingo!" y después saca del cajón un cartón de bingo.
Sin despeinarse.

La Criatura dijo...

la escena del forro gigante todavía me hace reir... creo